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22 junio, 2014

Diario de Brisas / Días 3, 4 y 5 – Aparece lo que tiene que aparecer

celia loca

DIA 3

Un cortado y un sandwich mientras intento que reviva mi teléfono celular que en la madrugada de anoche el impacto contra el piso lo dejaron una vez más sin funcionar. Una vez más a salir a buscar un aparato que lo reemplace y mañana a comprar uno nuevo. En el medio de un rodaje quedarse sin celular es un privilegio que no se puede correr. Pero las dos últimas noches de rodaje la película comenzó a transitar los carriles que todos esperábamos. Sencillamente los actores se encontraron totalmente con los personajes y los personajes cobraron vida, la vida intensa que necesitaban para conmovernos y sacudirnos. Y allí en ese lugar Celia y Juan o Mabel y Bruno lo saben hacer perfectamente. La confianza de estas noches ganadas en donde nos llevamos más de lo que esperábamos es el mejor aliciente para que dentro de pocas horas terminemos la primera semana de rodaje con la certeza que estamos haciendo las cosas cada vez mejor.

DIA 4

Elli Medeiros llegó en viaje que la trajo de Montevideo a Buenos Aires y luego de Buenos Aires a Rosario. Elli presencia la escena en donde la pelea de Mabel y Bruno hace estremecer al equipo de rodaje y me dice que ya se siente contagiada de la intensidad de esos actores. Me doy cuenta que la manera en que estoy filmando Brisas no era la que yo pensaba, en realidad no pensaba demasiado o lo que pensaba era que no pensaba nada. Me dejaría sorprender por lo que surgiera, por lo que pasara por mi cabeza en ese momento o por lo que el espacio y los cuerpos de los actores me dictaran. Hablé mucho de la estética de los policiales de los 70 neoyorquinos, de cierta suciedad que quería darle a la imagen y una cantidad de cosas que creo que en definitiva no hice. Me parece que en un momento me acerqué a esas ideas pero en otro momento me alejé muchísimo y creo que fue lo mejor que pude hacer. ¿Por qué? porque me encontré de nuevo conmigo, como hacía tiempo que no lo hacía con una cámara en la mano. ¿Qué es lo que me hace sentir seguro de lo que estoy haciendo? cuando descubro algo que, en un mismo momento, me genera tantas dudas como seguridad. Pero tengo que pensarlo un poco mejor para poder explicarlo con claridad. Miro las imágenes y encuentro algo que no busqué pero que me encanta haber encontrado, quizás parafraseando algo que mi amigo-hermano Héctor Molina dijo en estos días acerca de encontrar y no de buscar. Y ahí estoy encontrando sin buscar pero buscando.

DIA 5

La última jornada explotó, parecía la más tranquila. Empezó en calma, llegó la tempestad y sobre el final la tranquilidad de haber hecho las cosas como se debía hacer y poder ir a tomar unos tragos con el alma en el mejor lugar pese a los temblores. A veces sucede que las películas son el punto de encuentro de tantas emociones y tantas sensibilidades que una palabra dicha en el momento equivocado o una frase desafortunada desencadena una sucesión de hechos que nadie hubiera imaginado minutos antes. Es así que en un momento parecía que todo se iba al carajo y los amigos de toda una vida de cine juntos estaban a punto de dejar estallar una bomba que por suerte se desactivó para poder seguir, quizás mejor ya que las broncas expresadas sin eufemismos hacen que la vida continúe mejor de lo que era hasta ese momento. Esa última noche de la semana nos encontró a Juan Nemirovsky y a mi tomando algo en El Diablito, la locación del día lunes, y era el mejor lugar para tomar un mojito un un fernet. La madrugada me encontró en mi casa frente a la computadora y con un nuevo sandwich de atún y un café expresso.